La voz que más influye en tu vida es la que escuchas dentro de ti

La voz que más influye en tu vida es la que escuchas dentro de ti

¿Cuántas veces al día hablas contigo misma?

Tal vez nunca te lo has preguntado, pero existe una conversación que te acompaña desde que despiertas hasta que termina el día. No es la de tu pareja, tus hijos o las personas que te rodean. Es tu propia voz.

Esa voz puede convertirse en tu mayor fuente de fortaleza… o en tu crítica más constante.

En Lumafe creemos que el bienestar emocional comienza precisamente ahí: en la forma en que nos hablamos cuando nadie más nos escucha.

Cuando la maternidad cambia tu mundo

Antes de convertirme en mamá disfrutaba mucho salir a trotar. Solo necesitaba ponerme los zapatos y salir de casa.

Hoy mi realidad es completamente diferente.

Salir a caminar con mis dos hijos implica preparar el desayuno, recoger la cocina, vestirlos, cepillarles los dientes, preparar agua, meriendas, pañales, ropa de cambio y, solo después de todo eso, pensar en mí.

Durante mucho tiempo encontré razones para posponer el ejercicio: el cansancio, las noches sin dormir, el invierno, el verano, la rutina o simplemente la falta de energía.

Hasta que un día decidí volver a intentarlo.

No buscaba correr rápido. Ni hacer una gran distancia. Solo quería mover mi cuerpo un poco.

La primera vez caminé unos minutos, troté unos metros y volví a caminar. Quería permanecer cerca del coche por si alguno de mis hijos lloraba.

Al día siguiente hice un poco más.

Y al siguiente, un poco más.

Sin darme cuenta, no solo estaba recuperando mi condición física. Estaba recuperando la confianza en mí misma.

El poder de unas pocas palabras

Mientras caminaba por el parque, varias personas comenzaron a decirme algo que no esperaba.

"Good job, mom."

Después otra persona repitió lo mismo.

Y un día, mientras subía una pendiente empujando el coche con mis dos hijos, una corredora que iba mucho más rápido que yo me sonrió y me dijo:

"You're amazing."

Ella probablemente continuó con su entrenamiento y siguió con su día.

Pero esas dos palabras permanecieron conmigo durante mucho tiempo.

Entonces comprendí algo muy importante.

A veces una frase puede cambiar nuestro día.

Sin embargo, existe una voz que escuchamos miles de veces más que cualquier comentario externo: nuestra propia voz.

¿Qué te dices cuando nadie te escucha?

Muchas veces somos mucho más duros con nosotros mismos que con cualquier otra persona.

Quizá te has dicho alguna vez:

  • "No estoy haciendo suficiente."
  • "Soy muy lenta."
  • "No puedo."
  • "Todos avanzan menos yo."
  • "Estoy perdiendo el tiempo."
  • "Nunca voy a lograrlo."

Ahora piensa en esto:

¿Le hablarías así a tu mejor amiga?

¿Le hablarías así a tu hijo?

Probablemente no.

Entonces, ¿por qué hacerlo contigo?

La autoeficacia: confiar en que puedes aprender

En psicología positiva existe un concepto desarrollado por el psicólogo Albert Bandura llamado autoeficacia.

La autoeficacia es la confianza que desarrollamos en nuestra capacidad para enfrentar desafíos.

Esa confianza no aparece de un día para otro.

Se construye paso a paso.

Con pequeñas victorias.

Con cada intento.

Con cada vez que decidimos volver a empezar.

No fue recorrer cinco kilómetros lo que fortaleció mi confianza.

Fue salir una vez más, incluso cuando tenía dudas.

Lo que nos enseña el mindfulness

El mindfulness nos recuerda algo muy importante.

No todos nuestros pensamientos son hechos.

Pensar:

"No puedo."

No significa que realmente no puedas.

Solo significa que ese pensamiento apareció.

Cuando aprendemos a observar nuestros pensamientos sin creer automáticamente en ellos, dejamos de reaccionar desde la crítica y comenzamos a responder con mayor conciencia.

La verdadera maratón ocurre en la mente

Los corredores de una media maratón o una maratón suelen contar que llega un momento en el que aparece una voz interna diciendo:

"¿Por qué me inscribí en esto?"

"Estoy agotado."

"No voy a poder."

El cansancio es real.

Pero la batalla más difícil suele ocurrir dentro de la mente.

Por eso entrenan no solo su cuerpo, sino también su diálogo interno.

Algo parecido ocurre en la maternidad.

Muchas veces no estamos compitiendo con nadie.

Solo estamos intentando no rendirnos cuando nuestra propia mente nos invita a abandonar.

Lo que nuestros hijos aprenden de nosotros

Nuestros hijos escuchan mucho más de lo que imaginamos.

No solo aprenden de las palabras que les dirigimos.

También observan cómo hablamos de nosotros mismos.

Cuando repetimos frases como:

"Qué torpe soy."

"No sirvo para esto."

"Siempre hago todo mal."

Ellos aprenden que esa también puede ser una forma normal de hablarse.

En cambio, cuando practicamos la compasión hacia nosotros mismos, les enseñamos que equivocarse forma parte del aprendizaje.

Un ejercicio para transformar tu diálogo interno

La próxima vez que te descubras criticándote, haz una pausa y pregúntate:

¿Le diría esto a alguien que amo?

Si la respuesta es no, intenta reformular esa frase.

En lugar de decir:

"No estoy haciendo suficiente."

Puedes decir:

"Estoy haciendo lo mejor que puedo con los recursos que tengo hoy."

En lugar de:

"No puedo."

Prueba con:

"Todavía estoy aprendiendo."

Las palabras parecen pequeñas.

Pero repetidas una y otra vez terminan construyendo la historia que creemos sobre nosotros mismos.

La verdadera victoria

Hace unos días logré completar una vuelta completa al parque.

Cinco kilómetros.

Empujando el coche con mis dos hijos.

Nos detuvimos para jugar.

Tomamos agua.

Descansamos.

Y luego seguimos caminando.

No fue la carrera más rápida.

Ni la más perfecta.

Pero sí fue una de las victorias más importantes de mi vida.

Porque entendí que el verdadero logro nunca fueron los cinco kilómetros.

El verdadero logro fue cambiar la conversación que tenía conmigo misma.

Una reflexión para llevar contigo

Quiero invitarte a observar cómo te hablas durante esta semana.

Quizá descubras que la persona que más necesita tu paciencia, tu respeto y tu compasión eres tú misma.

Recuerda siempre esta frase:

"Las palabras que más repites terminan convirtiéndose en las creencias con las que vives."

Que hoy esas palabras sean un recordatorio de que mereces hablarte con el mismo cariño con el que hablas a las personas que más amas.


¿Te gustó esta reflexión?

Escucha el episodio completo del podcast Lumafe para profundizar en este tema y descubrir más herramientas de psicología positiva y mindfulness para cultivar el bienestar emocional en la maternidad, la paternidad y el cuidado de la familia.